El secretario general del Partido Demócrata (PD) italiano, Matteo Renzi, llamó a su formación a "trabajar en equipo" ante las elecciones del 4 de marzo y fijó como su principal adversario al antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S).

"Faltan cincuenta días para ganar y quiero que el PD se ponga a funcionar sin miedo", arengó el ex primer ministro en la asamblea nacional de los alcaldes de su partido en Turín (noroeste).

Renzi señaló que se trata de hacer un "trabajo de equipo" y con vistas a concretarlo, logró que el primer ministro en funciones, Paolo Gentiloni, muy bien valorado, haya entrado en la campaña con un discurso la semana pasada, algo muy criticado por la oposición.

En opinión del líder socialdemócrata "no importa el nombre de quién llegue al Palacio Chigi (sede del gobierno), sino que lo importante es que sea del PD".

En esa línea, argumentó "Y no es importante para el PD, sino para Italia".

De este modo Renzi, que como secretario y por estatuto debería ser candidato a primer ministro, abrió la puerta a la posibilidad de que algún correligionario ocupe ese puesto, lo que permitiría una coalición con otras fuerzas de izquierda que lo cuestionan.

El líder del PD, a la baja en las últimas encuestas, arremetió sobre todo contra el que considera su principal adversario en los comicios, el M5S, la formación que encabeza la mayoría de los sondeos de intención de voto.

"No puede exigir honestidad y a la hora de la verdad demostrarse incapaz de resolver los problemas", apuntó.