Theresa May consiguió el apoyo de su gobierno para ofrecer una nueva oferta económica a Bruselas por el Brexit, que permita llegar a un acuerdo de divorcio el próximo mes de diciembre.

May podría ofrecer 40.000 millones de libras (45.000 millones de euros), el doble de la oferta presentada inicialmente, aunque esta cifra estará condicionada a dos factores: que el Reino Unido logre un periodo de transición antes de salir definitivamente de la Unión Europea, y que logre un buen acuerdo comercial con sus socios europeos.

La primera ministra podría presentar esta oferta en la cumbre que tendrá lugar en diciembre en Bruselas, aunque solo en el último momento y con el objetivo de reconducir las negociaciones, en el caso de que se atasquen.

La cifra, aunque atractiva, está todavía lejos de los 60.000 millones de euros que la Unión Europea (UE) considera necesaria para firmar el acuerdo de divorcio con Reino Unido.

Si May acaba ofreciendo los 40.000 millones, la decisión recibirá una fría acogida en casa. Las encuestas en Reino Unido muestran que los británicos están dispuestos a pagar a la UE alrededor de 10.000 millones de libras y que cualquier cifra superior será una medida muy impopular en Reino Unido.

El equipo de ministros de May está dividido en dos, con varios políticos partidarios del Brexit y otros tantos defensores de una ruptura lo menos drástica posible con Bruselas.