La ciudad australiana de Melbourne, capital del estado de Victoria, vivió su primer día de cuarentena reforzada y toque de queda por el rebrote de coronavirus, y el jefe de Gobierno estatal anunció una reducción en la producción de carne pero pidió a la gente no hacer compras compulsivas.

El jefe de gobierno, Daniel Andrews dijo que la producción de vacas, corderos y cerdos se reducirá un 30% debido al riesgo de transmisión del virus en mataderos y plantas de procesamiento de carnes, mientras que la producción de aves de corral disminuirá un 20 por ciento.

El premier dijo que la medida busca exponer el menor número posible de trabajadores al virus y al mismo tiempo tratar de evitar una escasez de productos, informó BBC.

El rebrote obligó a las autoridades de Victoria a ordenar el confinamiento de Melbourne, de casi 5 millones de habitantes, el 9 de julio pasado durante seis semanas. La ciudad es la segunda más grande y poblada del país detrás de Sydney.

Pero al continuar las transmisiones locales se impuso un toque de queda desde el domingo y se elevaron al nivel cuatro las restricciones que rigen hasta mediados de septiembre.

Este confinamiento total implica el cierre de los negocios no esenciales, así como restricciones a las operaciones de sectores como la construcción o el procesamiento de carnes.

Además, también entra en vigor un confinamiento para el resto de los habitantes de Victoria, que sólo podrán salir de sus casas para hacer compras o ejercicios, recibir o dar cuidados a terceros y trabajar o estudiar en los casos en los que no puedan hacerlo desde sus casas.