La canciller alemana, Angela Merkel, aspira a que antes de fines de julio se llegue a un acuerdo sobre el plan de recuperación europea de 750.000 millones de euros, para paliar las consecuencias de la pandemia de coronavirus.

"Sería mejor si llegamos a un acuerdo antes del paréntesis del verano", dijo la responsable.

De esta forma, el Parlamento Europeo y los parlamentos nacionales tendrán el tiempo de ratificar este acuerdo así como el presupuesto de la Unión Europea (UE) "de aquí a finales de año", dijo la canciller ante los diputados alemanes, instando a Europa a "actuar rápidamente y con decisión".

Los dirigentes europeos mantendrán hoy una primera reunión por videoconferencia sobre este plan de recuperación masivo. Pero, "por el momento, sólo está prevista una primera discusión", explicó Merkel.

"Luego, el presidente del Consejo Europeo (Charles Michel) llevará a cabo consultas intensivas", y "sólo podremos tomar decisiones en una reunión física del Consejo Europeo" más tarde, precisó.

Alemania asumirá el 1 de julio la presidencia semestral de la UE y tendrá un papel clave en las negociaciones de las próximas semanas.

"La situación está lejos de ser fácil pero espero que todos los Estados miembros actuarán con compromiso frente a esta situación sin precedentes", explicó la canciller.

"La pandemia ha revelado que frágil es el proyecto europeo", reconoció Merkel en otro tramo de su alocución, señalando la respuesta "más bien nacional y no europea" que los diferentes gobiernos, incluido el suyo, dieron al principio a la crisis. "La cohesión y la solidaridad nunca han sido tan importantes como en estos momento", destacó la líder alemana.

En un discurso ante el Parlamento, Merkel aseguró que el principal desafío ahora para la UE es recuperarse de los más de 100.000 muertos por por el covid-19 y hacer frente a la peor recesión desde la segunda guerra mundial. Para ello recordó la necesidad de aprobar el presupuesto comunitario para los próximos años y el fondo de recuperación.

Además pidió a los líderes europeos que actúen con una sola voz frente a China y asumir una mayor responsabilidad global promoviendo la democracia y los derechos humanos.