“La idea de universidad para todos no existe. Hay que reservar el nivel superior a una élite intelectual, aunque esa no tenga que ser necesariamente la misma élite económica”, afirmó Ricardo Vélez Rodríguez, ministro de Educación del Brasil.

En una entrevista con el diario brasileño Valor Económico, Vélez Rodríguez se mostró partidario de una reforma de la enseñanza media que se enfoque en “formar jóvenes trabajadores más rápidamente y con capacidades para ingresar al mercado laboral a más temprana edad”.

El ministro, de origen colombiano y nacionalizado brasileño, usó como figura el hipotético caso de un chofer de Uber que estudió para ser abogado, para explicar mejor su opinión sobre el tema del acceso a la educación superior: “no tengo nada en contra de Uber, pero ese ciudadano que estudió para ser abogado y terminó como chofer de aplicación pudo evitar perder seis años estudiando la legislación, que no le va a servir en la vida, para ingresar antes al mercado laboral”.

Pese a ser un defensor del arancelamiento en las universidades públicas, Vélez Rodríguez aseguró que no está contemplado ese cambio en los primeros años de gestión del presidente Jair Bolsonaro, aunque sí se refirió a la necesidad de “equilibrar los presupuestos” entre el Estado federal, provincias y municipios, lo que llevaría a nuevos cortes en programas sociales para este ámbito creados durante los años del lulismo, como el FIES (Fondo de Financiación Estudiantil). 

Vélez Rodríguez apuntó asimismo contra la “ideología de género”, y enfatizó: “hay que actuar dentro de las escuelas, para acabar con esa promiscuidad de chicos besando otros chicos y chicas besando otras chicas”, sostuvo.

En ese sentido, el ministro defendió el plan para aumentar el número de “escuelas militares”, que son escuelas públicas que pasarán a ser administradas por oficiales de las Fuerzas Armadas, las cuales tendrán como misión “acabar con la prevalencia de ideas de izquierda en las aulas, especialmente en clases de historia y geografía”.