A semanas de la crisis política que se vive en Bolivia, el ministro de Deportes del gobierno de facto, Milton Navarrodestruyó a martillazos una estatua de Evo Morales que se encontraba en un polideportivo del municipio de Quillacollo, en el departamento de Cochabamba.

Luego de retirar violentamente el busto, cuya cabeza estaba tapada con una bolsa de residuos, se procedió al cambio del nombre del lugar  y a la lectura de una resolución que tomó el propio Navarro, quien dijo que “las infraestructuras que se han construido con recursos del estado no deben llevar el nombre de un dictador, de un delincuente, porque para todos los bolivianos Evo Morales es un delincuente”, según informa en su portal RT.

Por su parte, el presidente depuesto Evo Morales, que se encuentra en suelo Argentino, se pronunció a través de sus redes sociales, sostuvo que: "No podrán destruir las miles de obras que hicimos con y para el pueblo boliviano. La memoria seguirá viva".