Los comercios minoristas británicos advirtieron que podría haber escasez y aumento de precios en los alimentos cuando finalice el período de transición del Brexit, tras las declaraciones del gobierno sobre la introducción de controles en la frontera del Reino Unido.

El jefe Gabinete, Michael Gove, advirtió que "el Reino Unido estará fuera del mercado único y fuera de la unión aduanera", por lo que tendrán que estar preparados para los procedimientos aduaneros y los controles de importación que inevitablemente lo seguirán.

"Los productos que llegan al Reino Unido desde la UE se someterán a controles de importación a partir del 1 de enero del próximo año", afirmó Gove.

Sostuvo que eso se hará para mantener las fronteras seguras, para saber "quién entra y con qué frecuencia, qué traen y por qué, para asegurarnos de tratar a todos los socios por igual, mientras comenzamos a negociar nuestros propios acuerdos comerciales con países de todo el mundo para cobrar los derechos de aduana, IVA e impuestos especiales correctos", argumentó.

Justificó la medida debido a que la Unión Europea (UE), les dijo que les hará cumplir los controles de los productos que ingresan a la zona del euro y por eso el gobierno británico aplicará también sus propias reglas para la mercadería que ingrese a su territorio.

Se entiende que las empresas tendrán que solicitar un número de registro especial para poder comerciar, y se espera que muchas necesiten contratar a agentes de aduanas para que se encarguen de los trámites potencialmente complejos. Se teme además que los cambios puedan significar nuevos costos y demoras para las empresas, e incluso "interrupciones importantes" en el suministro de frutas y verduras a corto plazo.

Andrew Opie, director de alimentos del British Retail Consortium (BRC), que nuclea a los comercios minoristas, dijo al programa Today de la BBC que los precios más altos y estantes vacíos en los supermercados serán las consecuencias inevitables, si el gobierno no agiliza sus preparativos del Brexit.