Musk dio un ultimátum a los empleados federales: "No responder se tomará como renuncia"
El multimillonario dispuso que quienes no dieran cinco logros laborales de la última semana, serían despedidos
El gobierno de Donald Trump ordenó a cientos de miles de empleados federales detallar sus logros semanales antes del lunes por la noche o enfrentar el riesgo de perder sus empleos. La medida, impulsada por Elon Musk, el autodenominado jefe del Departamento de Eficiencia del Gobierno (DOGE), trajo una gran incertidumbre en diversas agencias y desató el rechazo de sindicatos y funcionarios públicos.
Musk, publicó en su red social X que todos los empleados recibirían un correo electrónico con la solicitud y advirtió: “No responder se tomará como una renuncia”. Poco después, trabajadores de organismos como la Comisión de Bolsa y Valores, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades y la Oficina Nacional de Administración Oceánica comenzaron a recibir el mensaje con el asunto: “¿Qué hiciste la semana pasada?”.
El correo electrónico, enviado desde la Oficina de Administración de Personal (OPM), pedía a los empleados responder con cinco puntos detallando sus logros laborales y copiar a sus supervisores antes de las 11:59 p.m. del lunes. Sin embargo, no especificaba qué ocurriría con quienes no respondieran o qué opciones tendrían aquellos que manejan información confidencial y no pueden divulgar sus tareas diarias.
Según Musk, el email se mandó para verificar las identidades del personal, ya que “algunas personas trabajan tan poco que ni siquiera chequean su email”. Inclusive, el magnate tiene la sospecha de que en los registros figura gente “que no existe o que está muerta”.
A large number of good responses have been received already. These are the people who should be considered for promotion. https://t.co/Rc8sGBLemU
— Elon Musk (@elonmusk) February 23, 2025
Algunas agencias, en medio de la confusión, recomendaron a sus empleados ignorar el mensaje hasta que se verificara su autenticidad. Incluso, jueces y personal judicial, que no forman parte del poder ejecutivo, recibieron la misma comunicación, lo que incrementó el desconcierto.
El sindicato de empleados federales AFGE rechazó la medida y anunció que impugnará cualquier despido considerado ilegal. “Una vez más, Musk y Trump demuestran su desprecio por los trabajadores y los servicios esenciales que brindan al pueblo”, afirmó Everett Kelley, presidente del gremio.
Trump, con el fin de reducir el tamaño del gobierno federal – que cuenta con 2,3 millones de empleados – delegó en Musk la ejecución de un plan agresivo de recortes y reorganización. Los primeros se concentraron en empleados en período de prueba o con menos de dos años en sus cargos, pero con el avance del plan, el impacto se expandió a sectores estratégicos.
El proceso de despidos se desenvolvió de manera desordenada, afectando incluso a trabajadores con roles estratégicos para la estabilidad del país. En algunos casos, agencias que ya habían desvinculado empleados se vieron obligadas a recontratarlos rápidamente al notar que su salida comprometía funciones críticas. Esto llevó al caos en áreas clave como defensa, energía, salud y seguridad nuclear.

