El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y el jefe del opositor partido Azul y Blanco, Benny Gantz, volverán a reunirse junto a sus equipos de negociadores, tras finalizar sin acuerdo la primera ronda de conversaciones para conformar un gobierno de unidad que permita destrabar la crisis política que afecta a Israel y evitar una cuarta elección.

Ambas partes informaron que hicieron un progreso significativo hacia la construcción de un gobierno nacional de emergencia por la pandemia del coronavirus, tras una negociación que duró unas seis horas. Fuentes del Likud, el partido que encabeza Netanyahu, dijeron a The Jerusalem Post que "las brechas entre las dos partes se han reducido, pero las disputas persisten".

El mandato de Gantz para formar un gobierno terminó a la medianoche del lunes, por lo que Netanyahu y Gantz le pidieron al presidente Reuven Rivlin dos días adicionales de plazo. Rivlin aprobó la solicitud y técnicamente extendió el mandato de Gantz a la medianoche del miércoles. El mandatario había advertido que si no se llegaba a un acuerdo, iniciaría un período de tres semanas en el que cualquier miembro de la knesset, el parlamento israelí, quedaba habilitado para formar un gobierno.

La idea, según medios israelíes, sería que Netanyahu se mantendría en el cargo de primer ministro durante 18 meses y luego Gantz asumiría el puesto. Ha sido el propio Gantz quien hizo un llamamiento a la unidad, dadas las circunstancias actuales de confinamiento y lucha contra el coronavirus. Aceptando un acuerdo, el general retirado se desdice de que promesa de no pactar con Netanyahu, que tiene varias causas en la justicia.

El argumento de Gantz es tan obvio como de peso. En Israel se celebraron elecciones parlamentarias en abril del 2019, luego en septiembre de ese año y de nuevo el mes pasado. Si no hay acuerdo, correspondería ahora al Parlamento nombrar un candidato, que tendría 14 días para formar gobierno. Pero ante esta perspectiva lo más probable es que el país fuera a unas cuartas elecciones, algo que, según Gantz, resultaría tan "caro" económicamente como "gratuito" en un periodo de crisis como este, señaló el medio español La Vanguardia.

Las últimas semanas han dejado ver las tensiones entre los bandos de Netanyahu y Gantz sobre la elección del futuro ministro de Justicia, al mando durante el proceso por corrupción contra el primer ministro, que además fue aplazado debido a la pandemia.