Las autoridades surcoreanas están "vigilando de cerca" la nueva desaparición del Kim Jong-un, tras no tener rastros por más de tres semanas, luego de su última presentación oficial el 1 de mayo, informó este sábado el portavoz oficial en Seúl.

Tras rumores de una operación con resultados desfavorables, e incluso se deslizó la posibilidad de que haya muerto, Kim participó el primer día de este en un acto para celebrar la finalización de la construcción de una planta de fertilizantes, lo que puso fin a los teorías en Pionyang.

Sin embargo, la nueva ausencia por más 15 días vuelve a despertar el alerta por las autoridades surcoreanas que aseguraron estar "vigilando de cerca" la situación. 

"Las autoridades relevantes están vigilando de cerca este tema. En enero estuvo también ausente públicamente 21 días, por eso lo seguimos muy atentos", precisó el portavoz del Ministerio de Unificación de Corea del Sur, Yoh Sang-key.

La serie de ausencias del norcoreano comenzó después de que participara en un concierto el 25 de enero, y no volvió a aparecer hasta el 16 de febrero. Más tarde se sumó una nueva desaparición pública en abril, la cuál estuvo demarcada por versiones de una supuesta operación quirúrgica que le habría generado serios problemas, e incluso haber provocado su muerte.