Nuevos incidentes entre carabineros y manifestantes se produjeron ayer en el centro de Santiago de Chile, en la segunda jornada de huelga general progresiva convocada por la Mesa de Unidad Social, que reúne a más de 150 organizaciones sociales, federaciones de estudiantes y sindicatos, mientras la negociación por el acuerdo constituyente logrado el 15 de noviembre se encuentra virtualmente en "punto muerto" por diferencias entre las partes.

Grupos de manifestantes armaron barricadas y bloquearon la Autopista del Sol, que une la capital con la ciudad de Valparaíso y la región portuaria de San Antonio, donde la movilización se sintió fuerte, según informó el portal de noticias chileno Cooperativa.

También se levantaron piquetes y barricadas en la Ruta 5 al norte, la principal arteria de comunicación terrestre que une el norte y sur del país, hasta donde llegó un contingente de las Fuerzas Especiales de Carabineros para desbloquearla.

La medida, que comenzó el lunes e incluyó marchas ayer hacia la emblemática Plaza Italia y otras partes del país y un cacerolazo anoche, fue convocada en rechazo al Acuerdo por la Paz y la Nueva Constitución firmado el pasado 15 de noviembre por distintas fuerzas políticas del país.

El acuerdo fue logrado tras cuatro semanas de intensas protestas callejeras en un estallido social que desató la crisis política y social más grande desde el regreso de la democracia, en 1990, que dejó hasta ahora un veintena de muertos, miles de heridos y detenidos y denuncias de violaciones y torturas durante la represión.

El pacto contempla la celebración de un plebiscito sobre una nueva Constitución y el mecanismo para su elaboración; una convención constituyente, formada por legisladores y ciudadanos comunes, o una asamblea constituyente integrada exclusivamente por ciudadanos elegidos en una segunda votación.

A medida que se buscó plasmar el acuerdo en medidas concretas, surgieron cortocircuitos entre las fuerzas firmantes y la negociación se trabó en temas vinculados a la composición de la convención, como la creación de listas de independientes, cuotas de género y pueblos originarios.

El lunes, durante la reunión de la comisión técnica que está encargada de redactar el proyecto de reforma constitucional, el oficialismo rechazó las propuestas opositoras de garantizar al menos un 10% de las bancas a pueblos indígenas; asegurar paridad de género, reducir la edad de votación; aumentar el numero de constituyentes a 310 (el doble que los miembros de la Cámara de Diputados), y permitir la creación de un distrito nuevo para que haya representantes de los chilenos en el exterior.

Dirigentes del Frente Amplio (FA) advirtieron que sería "muy difícil" llegar a algún acuerdo que no incluya propuestas respecto a estos temas y afirmaron que las negociaciones estaban en un "punto muerto".

En tanto, la Confederación Nacional de Transporte de Carga (CNTC), advirtió en una declaración pública una "paralización inminente", acusando a las autoridades "de no garantizar la seguridad en los traslados a lo largo del país".