El Programa "Ganar-Ganar: la igualdad de género es un buen negocio", implementado por ONU Mujeres, la Organización Internacional del Trabajo ( OIT) y la Unión Europea –principal financiador a través de su Instrumento de Asociación-, realizó el cierre de la Formación Virtual para Empresarias y Emprendedoras de América Latina y el Caribe con la participación de asistentes de toda la región.

La apertura del encuentro estuvo a cargo de Paula Narváez, representante interina de ONU Mujeres Argentina; Victoria Giulietti, Coordinadora Regional del programa Ganar-Ganar en OIT; Bárbara Roces, Agregada de proyectos del Servicio de Instrumentos de Política Exterior de la Unión Europea en Argentina y Adriana Carvalho, Gerenta Regional del programa Ganar-Ganar en ONU Mujeres.

Narváez agradeció a las participantes en su primera actividad pública a cargo de la oficina de ONU Mujeres Argentina. "De 344 empresarias inscriptas, finalizaron la formación el 82% (282), un porcentaje altísimo si se tiene en cuenta que fue una actividad de dos meses de duración, fuera de línea y sin costo para las participantes", resaltó Narváez. 

Por su parte Roces, responsable de la gestión del Programa Ganar-Ganar desde la UE, señaló que "las empresarias están en un momento difícil, ya que muchas pertenecen al segmento de las PYMES, las más afectadas por la situación actual. Ante esta dificultad las mujeres se unen, tejen redes y se apoyan entre ellas".

"Desde OIT estamos trabajando el liderazgo en tiempos de COVID-19. En junio lanzamos la Red de Empresarias de América Latina y el Caribe y decidimos hablar de acciones positivas durante la pandemia, porque las crisis también traen oportunidades" aportó Victoria Giulietti.

El evento contó con la participación de las docentes de la formación, quienes respondieron a preguntas de las participantes sobre contenidos del curso. "El liderazgo femenino se caracteriza, no solo por generar impacto económico, sino por el sentido de lo colectivo, lo social y lo ambiental. Las mejores prácticas empresariales han de estar alineadas con los ODS para ser un motor de cambio", comentó Magdalena Pereira, una de las docentes.

Por su parte, Fernanda Castro afirmó que debemos desarrollar otras estrategias y maneras de proteger jurídicamente a las mujeres. "Hay una relación íntima entre la violencia económica y la psicológica. Es necesaria la educación financiera porque hay un patrón cultural que excluye a las mujeres de cómo usar su dinero", advirtió Castro.

Estructurado en tres módulos, el curso abordó conceptos generales sobre igualdad y empoderamiento económico.