La Operación Lava Jato quedó bajo sospecha de parcialidad política para perjudicar al expresidente Luiz Inácio Lula da Silva y corre peligro de caer luego de que el sitio de investigación The Intercept Brasil revelara conversaciones hackeadas entre un fiscal brasileño y el juez y actual ministro de Justicia, Sergio Moro.

El periodista estadounidense Glenn Greenwald, quien dirige la web The Intercept, tuvo acceso a las conversaciones mantenidas durante años entre fiscales y jueces en el marco de la causa judicial contra Lula que lo llevó a prisión y le impidió ser candidato del Partido de los Trabajadores ( PT).

Según informó el sitio, las conversaciones muestran que el ex juez Moro sugirió al fiscal Deltan Dallagnoi cambiar el orden de las fases de la operación Lava Jato, dio consejos y pistas a los fiscales encargados del caso, algo prohibido por ley y negado sistemáticamente por los protagonistas en la prensa.


Al darse a conocer estas conversaciones, el ex juez salió de inmediato al cruce y criticó al portal por publicar conversaciones telefónicas "obtenidas ilegalmente".

"Sobre los supuestos mensajes publicados por el sitio The Intercept se lamenta la falta de indicación de la persona responsable por la invasión delictiva de los celulares", señaló un comunicado divulgado por la oficina de prensa del actual ministro que subraya que en las llamadas "no se vislumbra ninguna anormalidad" y objeta que las transcripciones asegurando que "sacadas de contexto".

El medio publica fragmentos de diálogos entre Dallagnol y Moro, quien en 2017 condenó a Lula en primera instancia a nueve años y seis meses de prisión por recibir un departamento en una playa de Sao Paulo a cambio de favores políticos a la constructora OAS.

El medio que filtró los mensajes asegura tener un "archivo masivo" y que contiene "múltiples ejemplos de abuso politizado de los poderes de la fiscalía por parte de quienes lideraron la exhaustiva investigación de corrupción de la Operación Lava Jato desde 2014".

Asegura además que las conversaciones revelan  "una agenda política e ideológica largamente negada", según informaron la agencia de noticias EFE y el diario paulista Folha

En una de las conversaciones, fiscales del grupo que investigaba el Lava Jato en Curitiba, liderado por Dallagnol, buscan la forma de frenar una entrevista que del ex presidente Lula, quien se encuentra en prisión desde abril de 2018, y había concedido al diario Folha de Sao Paulo porque podría beneficiar al Partido de los Trabajadores ( PT) en las elecciones del pasado octubre.

El Ministerio Público de Curitiba (MPF) subrayó que los procuradores están "tranquilos" en cuanto a la legitimidad de la actuación, y sólo expresaron su "preocupación con la seguridad personal y con la fiscalización y manipulación del significado de los mensajes", lo informó mediante un comunicado.

The Intercept no precisó de que manera obtuvo el material, solo declaro que una fuente no identificada los contactó y les entregó los mensajes.

La defensa del ex mandatario subrayó que los documentos divulgados por The Intercept muestran que la actuación de los procuradores y del ex juez Sergio Moro tuvo un "objetivo político".

Los abogados de Lula explicaron mediante un comunicado: "Nadie puede tener dudas de que los procesos contra el ex presidente Lula están corrompidos, por lo que hay de más grave en términos de violación a las garantías fundamentales y a la negativa de los derechos".

En twitter, el ex candidato presidencial Fernando Haddad, quien perdió las elecciones del pasado octubre frente a Bolsonaro, advirtió que Brasil "puede estar delante del mayor escándalo institucional de la historia de la República".

Por su parte, la ex presidenta brasileña Dilma Rousseff afirmó que las revelaciones de The Intercept dejan "explícitas las relaciones ilegales y espurias entre el juez Sergio Moro y los procuradores de la Lava Jato, con destaque para Deltan Dallagnol".

"Procesos corrompidos por el fraude implican la libertad inmediata de Lula", dijo Rousseff en Twitter.