Una coalición de ocho partidos egipcios y más de un centenar de figuras públicas llamaron a boicotear las elecciones presidenciales del 26 de marzo, argumentando que el manejo del proceso electoral por parte de las autoridades recuerda a "antiguas y crudas dictaduras".

El actual presidente y ex general golpista, Abdel Fatah al Sisi, tiene prácticamente asegurada la reelección para un segundo mandato, luego de que todos los aspirantes -excepto uno- renunciaran a sus candidaturas en circunstancias poco claras.