El primer ministro húngaro, Viktor Orban, aseguró que su Gobierno y él no ven a los musulmanes que llegan huyendo a Europa como refugiados "sino como invasores".

La afirmación del premier es parte de su respuesta a una pregunta sobre por qué Hungría se niega a recibir a las personas que buscan amparo, que se incluye en una entrevista publicada por el diario alemán Bild,

El premier húngaro insistió en el derecho de su país a negarse a recibir musulmanes y reiteró su rechazo al multiculturalismo del que dijo que "no es más que una ilusión" en la entrevista.

"Creemos que un alto número de musulmanes lleva a la formación de sociedades paralelas porque la sociedad cristiana y la sociedad musulmana nunca se unirán", opinó.

"El multiculturalismo es sólo una ilusión. No queremos algo así", concluye.

No son las primeras declaraciones polémicas de Orban, quien ordenó construir vallas en sus fronteras con Serbia y Croacia para frenar la llegada de solicitantes de asilo a sus fronteras y ha mostrado en varias ocasiones su rechazo categórico al sistema de reubicación de refugiados de la UE, que establece cuotas obligatorias del número de demandantes de asilo para todos los socios.

"La política de inmigración de la UE no funciona, es un fracaso. La gente europea no quiere inmigración, a pesar de que algunos políticos europeos tratan de imponerla", dijo hace una semana tras entrevistarse con su homólogo y aliado polaco, Mateusz Morawiecki.

En esa oportunidad abogó por "una Europa europea, que conserva la cultura cristiana".

La actitud de Orbán lo enfrentó a la Comisión Europea (CE) que en julio tomó cartas en el asunto y abrió un "procedimiento de infracción" contra Budapest que puede terminar en el Tribunal de Justicia Europeo o en medidas más drásticas.