El ex presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva afronta en total siete juicios vinculados con la mega causa Lava Jato (Lavado de autos) centrada en la petrolera estatal Petrobras, en los que es acusado de corrupción, obstrucción a la Justicia, asociación delictiva y tráfico de influencias, entre otros cargos, todas abiertas entre 2016 y 2017.

Tres procesos se llevan a cabo en un tribunal de la sureña ciudad de Curitiba a cargo de Sérgio Moro, el juez que se dio a conocer por Lava Jato.

Otros tres se celebran en Brasilia, dos de ellos en casos ramificados de Lava Jato pero que se convirtieron en investigaciones independientes, según detalló la agencia DPA.

En el caso Cerveró, que se lleva adelante en Brasilia, Lula fue acusado formalmente, por primera vez en julio, de 2016, por cargos de obstrucción a la Justicia al haber presuntamente intentado comprar el silencio del encarcelado ex ejecutivo de Petrobras Nestor Cerveró.

En el caso del departamento en Guarujá, en la costa de San Pablo, Moro condenó a Lula, en julio de 2017, a nueva años y medio de cárcel por haber supuestamente aceptado sobornos de la constructora OAS por 1,1 millones de dólares, que se debían concretar con la compra del inmueble, aunque nunca fue presentado en el juicio un título de propiedad a su nombre.

Este juicio es el que ayer se dirimió en segunda instancia por el tribunal regional de Porto Alegre, que decidió no sólo confirmar sino elevar la pena de prisión para Lula de 9 años y medio a doce.