El Parlamento británico rechazó abandonar la Unión Europea (UE) sin un acuerdo con el bloque que allane el camino, en una nueva y humillante derrota para la primera ministra Theresa May que abre la puerta a una prórroga del Brexit en busca de superar meses de estancamiento político e incertidumbre económica.

Sin embargo, la decisión de la Cámara de los Comunes es largamente simbólica porque, además de no ser vinculante para el gobierno, el Reino Unido, por ley, de todos modos saldrá de la UE en 16 días, y sin un acuerdo, si los legisladores británicos no aprueban antes algún tipo de pacto.

La votación no eliminó temores a un Brexit caótico tanto para el Reino Unido como la UE, donde políticos, líderes empresariales y ciudadanos comunes se aprestaban hoy para lo peor luego de que el Parlamento británico rechazara el martes por segunda vez el acuerdo de divorcio negociado por May, por casi 150 votos.

Si no se respalda algún nuevo pacto, el Reino Unido deberá salir de la UE el 29 de marzo

Luego de esa derrota, y tal como había prometido, el gobierno de la líder conservadora presentó una moción ante el Parlamento que llamaba a los diputados a descartar un Brexit sin acuerdo el 29 de marzo, la fecha prevista de salida. La propuesta dejaba en claro que abandonar la UE sin acuerdo seguía siendo la opción legal por defecto si no se acordaba otra cosa antes de esa fecha, pero los legisladores, en otro desaire a May, respaldaron en cambio una enmienda a la moción que rechaza un Brexit sin acuerdo "en cualquier momento y bajo cualquier circunstancia".

Ante el Parlamento, una May afónica tras de semanas de gestiones diplomáticas y altas presiones, dijo que los diputados deberán tomar una "decisión fundamental": optar entre "una extensión corta, técnica" del Brexit en caso de que aprueben un acuerdo de divorcio en el lapso de una semana, o una mucho más larga si no lo hacen.

Mientras se acerca el día D y el Reino Unido "mira el precipicio", según alertó un líder empresarial británico, el Parlamento busca hacerse con el control del Brexit luego de que el proceso se escapara de las manos del dividido gobierno de May, aunque no está claro si los diputados serán capaces de consensuar un camino hacia adelante.