Donald Trump finaliza este martes su mandato como presidente de los Estados Unidos con un balance dispar en los principales indicadores macroeconómicos. 

Golpeado por pandemia de coronavirus y la tardía y errada respuesta de la administración de republicano, el país logró recuper solo dos tercios de su producto interno bruto (PIB) y el 56% de los empleos perdidos desde que se desató la crisis sanitaria, indicó Bank of America. 

Sin embargo en 2019, China ya había desplazado por primera vez a la potencia como el país con más personas en el selecto "club" del 10% de la población más rica del mundo, es decir aquellos que tienen ahorros de más de USD109.430.

Según el informe del banco suizo Credit Suisse, cerca de 100 millones de chinos contaban con una economía personal que alcanza o supera ese monto, en comparación con 99 millones de estadounidenses.

El último reporte del Departamento del Trabajo del 14 de enero de 2021 indicó que 1,15 millones de norteamericanos aún se declaraban desempleados, el número más alto desde julio, cuando la primera ola de contagios obligó a la implementación de cuarentena total. De esta forma Trump será el primer presidente que dejará su puesto con menos empleos que los que había cuando llegó, de acuerdo con un análisis de la firma Moody’s Analytics.

Como consencuencia de este escenario, Joe Biden anticipó el despligue de paquetes de estímulos fiscales que asciende al 9% del PBI anterior a la crisis y casi el doble del tamaño del total del gasto que desembolsó el presidente Barack Obama en 2009.

Sin embargo, analistas advierten que esta apuesta dejará como contrapartida un "sobrecalentamiento" de la economía y que impactará de lleno en una "explosión del índice inflacionario".

"El estímulo fiscal impulsa la economía debido a un efecto “multiplicador” considerable. Pero la propuesta grandilocuente de Biden tiene que ser que uno crea que el multiplicador en 2021 es realmente pequeño, de lo contrario, está destinado a llevar el gasto total de la economía más allá de lo que puede producir el próximo año, lo que resultará en una explosión de inflación", advirtió Jason Furman, ex asesor de Obama a The Economist.