La agencia de calificación crediticia Moodys descartó una próxima recesión global, aunque revisó a la baja su previsión de crecimiento para las economías del G-20, hasta el 2,6% para este año y el siguiente, una décima por debajo de su anterior previsión del pasado mes de agosto.

Por otra parte anticipó un ligero repunte de la actividad para 2021, cuando el PIB del G-20 crecerá un 2,8%, aunque continuará por debajo de la media de las últimas décadas.

"No esperamos que la economía global entre en recesión en 2020 y 2021", afirma Moodys, aunque admite que el actual entorno económico se caracteriza por un crecimiento estructuralmente bajo, con baja inflación y un limitado margen para las políticas, lo que hace más vulnerable a la economía global ante una evolución negativa de los acontecimientos.

En el caso de las nueve economías avanzadas que forman parte del G-20, la agencia espera una desaceleración del crecimiento desde el 1,6% previsto para 2019 al 1,4% en 2020. Un año después, el crecimiento será de un 1,6%, añade Moodys, que advierte de que el estancamiento de las mejoras de productividad y las adversas tendencias demográficas están frenando el potencial de muchos países.

En el caso de la zona euro, la agencia prevé un crecimiento del PIB del 1,1% este año y del 1,2% en 2020, que repuntará al 1,4% un año después. Por su parte, el PIB de EEUU se expandirá a un ritmo del 2,3% en 2019 y moderará su crecimiento los dos siguientes años, hasta el 1,4% y el 1,6%, respectivamente.

En cuanto a los emergentes, Moodys apuesta por que en 2019 crecerán de manera conjunta un 4,3%, su menor expansión desde 2009, para acelerar su expansión al 4,6% un año después y hasta el 4,8% en 2021. En este sentido, de los diez países emergentes analizados, únicamente Argentina registrará una contracción del PIB en 2020. Mientras que China crecerá este año un 6,2%, un 5,8% en 2020 y 5,7% en 2021.