El senador y expresidente uruguayo José Mujica dijo que la ratificación de condena efectuada por la justicia brasileña contra el ex jefe de Estado de ese país, Luiz Inácio Lula Da Silva, "funciona en la misma línea que el golpe de Estado" que constituyó el "impeachment" por medio del cual destituyeron a Dilma Rousseff.

"Después de haber dado un golpe de Estado, sacando a Dilma Rousseff y todo lo demás, me parece que esto funciona en esa misma línea, hay intención de mantener un sistema conservador, con una visión socioeconómica y esto es parte de eso, creo que la Justicia está en el mismo paquete", señaló Mujica a medios de prensa, según consignaron el portal uruguayo Subrayado y la estatal Radio Uruguay.

El Tribunal Regional Federal de la 4 Región en la ciudad brasileña de Porto Alegre confirmó la sentencia del juez Sergio Moro que condenó al exmandatario a nueve años y medio de prisión y amplió la condena a 12 años.

Lula fue condenado en primera instancia por presuntamente haber recibido un apartamento triplex de lujo en la localidad de Guaruja de manos de la constructora OAS, como contrapartida por haber actuado en su favor en la trama corrupta de la empresa petrolera semiestatal Petrobras.

En principio, la confirmación de condena impide que Lula sea candidato presidencial para las elecciones de octubre, aunque hay margen para la presentación de diversos recursos y la decisión dependerá del Tribunal Superior Electoral.

"Lula está subiendo en las encuestas porque las medidas que está tomando el Gobierno brasilero son contra la base social que es la que le da el apoyo a Lula", agregó Mujica.

El expresidente uruguayo dijo que no viajará a Brasil para encontrarse con Lula porque tiene una enfermedad autoinmune y para ingresar al vecino país debe vacunarse, pero que tiene previsto reunirse con él en la frontera porque es su "amigo".

Rousseff fue apartada de su cargo en mayo de 2016 por el Congreso Nacional, que alegó que la entonces presidenta había cometido un delito de maquillaje en las cuentas públicas, pero el Partido de los Trabajadores asegura que se trató de un "golpe parlamentario" orquestado principalmente por el oficialista Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB).