A días del que un tribunal de apelación decida sobre la condena sobre el ex mandatario Luis Inácio Lula da Silva por corrupción y su posibilidad de ser candidato presidencial, la titular del Partido de los Trabajadores (PT), la senadora Gleisi Hoffmann, advirtió que para poder arrestar a Lula "van a tener que matar".

Poco después, el ex mandatario recibió una mala noticia de la Justicia cuando uno de los tres jueces del tribunal de apelación que definirá su futuro rechazó su pedido para ser escuchado por esa corte antes del miércoles de la semana que viene, la fecha establecida para el fallo.

La defensa de Lula pidió comparecer ante el tribunal porque consideró que el interrogatorio frente al juez de primera instancia, Sergio Moro, estuvo "totalmente viciado", plagado de "preguntas extrañas al proceso" y "no permitió al ex presidente ejercer el derecho de autodefensa con plenitud".