Los trabajadores de la Corporación Nacional del Cobre (Codelco) de Chile iniciaron un paro indefinido con el objetivo de revertir la decisión del directorio de la firma, la más importante del sector en el mundo, de cerrar la fundición Ventanas en la región de Valparaíso.

Ese cierre, anunciado el viernes pasado por el Gobierno de Chile, se realiza luego de reiterados episodios de contaminación ambiental, que afectaron a la población de las localidades Quintero y Puchuncaví.

Cerca de 50.000 trabajadores representados en distintos sindicatos en el país comenzaron a manifestarse contra esta decisión, en una protesta que incluye cortes intermitentes de tránsito en los accesos a las diferentes plantas.

La ministra y vocera del Gobierno, Camila Vallejos, planteó que el Gobierno mantendrá el diálogo con los trabajadores de Codelco, aún en paro, y enfatizó a la prensa que no se puede "poner en riesgo la salud de los niños de las comunidades".

Inversiones

"Nuestro compromiso con terminar con las zonas de sacrificio tiene que empezar a cumplirse y esto no es contradictorio con las demandas de las y los trabajadores", añadió.

Sin embargo, mediante un comunicado, los trabajadores indicaron que el presidente de Codelco, Máximo Pacheco, y el Gobierno "tienen una desconexión absoluta con el desarrollo estratégico de la empresa más importante del país que pertenece a todos los chilenos y chilenas".

Además, agregaron que el paro apunta también a "lograr las inversiones para que el cobre chileno siga fundiéndose y refinándose en Chile, a través del potenciamiento de las fundiciones del Estado, con pleno respeto y cuidado al medio ambiente y las comunidades".

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