Una comisión parlamentaria británica solicitó al fundador y presidente de Facebook, Mark Zuckeberg, que comparezca para abordar el uso ilícito de información personal de usuarios de la red social que hizo presuntamente la empresa Cambridge Analytica (CA). 

"Ha llegado el momento de escuchar a un alto ejecutivo de Facebook con la suficiente autoridad para explicar este fracaso estrepitoso”, dijo Damien Collins, el diputado que preside el comité, en la convocatoria dirigida a Zuckerberg. 

Según una investigación de los diarios The New York Times y The Observer, CA pudo crear perfiles psicológicos de 50 millones de usuarios de Facebook usando una aplicación de predicción de personalidad descargada por 270.000 personas, pero también recogió datos de amigos de los usuarios. 
En una declaración, CA negó “enérgicamente” un uso indebido de datos de Facebook para la campaña de Trump. 

Facebook, por su parte, anunció que la firma de seguridad informática Stroz Friedberg examinará cómo se produjo la filtración y garantizará que todos los datos se destruyeron. “Si estos datos aún existen, sería una grave violación de las políticas de Facebook”, dijo en un comunicado. 

El New York Times afirma que todavía existen copias de los datos obtenidos por CA.  El regulador británico de la información y de los datos personales anunció, por su lado, que el martes emitirá un mandato para acceder a los servidores de CA y pidió a Facebook que suspenda su propia auditoría.  

Facebook señaló, por otra parte, que el psicólogo de la Universidad de Cambridge Aleksandr Kogan, que desarrolló la aplicación para recopilar los datos, también acordó cooperar. CA no está vinculada a la Universidad de Cambridge pese a llevar ese nombre. 

Jennifer Grygiel, especialista en redes sociales de la Universidad de Syracuse, dijo que las revelaciones aumentarán la presión para regular Facebook y otras empresas de redes sociales, actualmente bajo escrutinio por permitir la propagación de desinformación por parte de fuentes dirigidas por Rusia. 

"La autorregulación no está funcionando”, explica y añadió: "Me pregunto cuánto debe empeorar esto para que nuestros reguladores intervengan y hagan responsables a estas compañías”

Para algunos analistas esto plantea una crisis existencial para Facebook debido a cómo reúne y utiliza datos sobre sus 2.000 millones de miembros. 

En este contexto, el jefe de Seguridad de Facebook, Alex Stamos, admitió un cambio en sus funciones (dijo que se concentrará en las elecciones y en los “nuevos peligros‘) pero desmintió su salida de la empresa como lo había anunciado previamente el NYT aludiendo a desacuerdos internos sobre la manera de conducir la lucha contra la desinformación.