Después de postergar la gira a Medio Oriente en medio de protestas anti estadounidenses, el vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, llegará este miércoles a Israel, donde será recibido con honores por el gobierno de Benjamin Netanyahu e ignorado por el gobierno palestino y por las comunidades cristianas árabes de Jerusalén.

Pence se reunirá con Netanyahu y el presidente de Israel, Reuven Rivlin, y visitará algunos de los lugares más importantes para la comunidad judía en la Ciudad Vieja de Jerusalén, como el Muro de los Lamentos.

Esta gira por la región debía realizarse antes, pero Estados Unidos la postergó en medio de las crecientes protestas en Palestina y los países vecinos en repudio a la decisión del presidente Donald Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel, desconociendo el reclamo de los palestinos a la parte oriental de esa ciudad.

Las protestas palestinas y la represión israelíes continúan -el viernes pasado culminó con un saldo de cuatro palestinos muertos y cientos de heridos- y, por eso, Pence no logró convencer al gobierno palestino de organizar un encuentro, ni tampoco consiguió una invitación a alguna de las iglesias cristianas de las ciudades más emblématicas de la región, Jerusalén o Belén.