El primer ministro británico, Boris Johnson, insistió en defender el aumento salarial del 1% al personal del sistema público de salud de Inglaterra, lo que provocó indignación, protestas y advertencias de paros y renuncias de los enfermeros, en medio de una delicada situación que vive el país por la pandemia de coronavirus.

Esta situación podría complicar aún más la escasez de profesionales que afecta al Reino Unido, luego de que decenas de miles de enfermeros procedentes de la Unión Europea (UE) abandonaron el país como consecuencia de la inestabilidad e incertidumbre que les produjo el plebiscito del Brexit en 2016.

La semana pasada el personal de enfermería calificó el aumento salarial de "insultante" y los sindicatos amenazaron con un paro y advirtieron que la lamentable propuesta puede llevar al personal a abandonar sus puestos de trabajo, lo que agravaría los problemas de personal en el servicio sanitario.

Pese a las advertencias, el primer ministro reiteró que el Gobierno está dando a los trabajadores todo lo que puede en medio de la crisis por la pandemia de coronavirus, una propuesta que fue anunciada por el ministro de Finanzas, Rishi Sunak, un día después que presentó el presupuesto para este año y el próximo.

La dirigente sindical Patricia Marquis y directora del Royal College of Nursing (RCN por sus siglas en inglés), en declaraciones a la señal de radio del diario que Times, dijo que esa propuesta hizo que el personal de Inglaterra sintiera que no se los valoraba y que empeoraría los problemas de contratación del NHS como se le llama la servicio público de salud.

En ese sentido, advirtió que una gran cantidad de personal podría dejar la enfermería cuando la pandemia termine.

Marquis alertó que un importante número de enfermeras planeaba irse y que "esta cachetada del Gobierno", acaba de reforzar su creencia de que no son valoradas en la forma que les gustaría.

Dijo que había 40.000 puestos vacantes de enfermería cuando comenzó la pandemia y que existía un "riesgo real" de que el personal con más experiencia se fuera.

Según consignó la BBC, el partido opositor laborista consideró que ese aumento va en contra de la "promesa" que hizo el Gobierno el año pasado de dar a los trabajadores del NHS un aumento salarial del 2,1 por ciento.

La propuesta provocó también que se hable de medidas de fuerza sindical mientras que se produjeron manifestaciones en toda Inglaterra.

Mientras tanto, una encuesta de la consultora Opinium realizada entre el viernes y el sábado sugirió que hasta el 72% de la población piensa que la recomendación salarial es demasiado baja.