La empresa brasileña Petrobras anunció la firma de un acuerdo por el que se comprometió a pagar US$ 2.950 millones a los accionistas que presentaron denuncias en su contra en Estados Unidos, para evitar ir a juicio por los perjuicios relacionados con desvíos de recursos investigados por la Operación Lava Jato.

La compañía afrontará el mayor compromiso de este tipo -desde que en 2008 la firma estadounidense Enron aceptó desembolsar US$ 7.200 millones- para indemnizar a inversores que compraron acciones de Petrobras en la bolsa de valores Nueva York.

Esos inversores demandaron a la empresa brasileña por sentirse perjudicados, debido a que invirtieron en una compañía cuyos papeles se desplomaron tras la revelación de que era usada por una red de corrupción para desviar recursos públicos.

Petrobras informó en un comunicado enviado a la bolsa de valores de San Pablo, que decidió pagarle a sus demandantes en Estados Unidos para evitar que el proceso llegue hasta un juicio totalmente imprevisible, y en el que corre el riesgo de ser condenada a pagar indemnizaciones aún mayores.

"El acuerdo, que será sometido a la apreciación del juez, busca poner fin a todas las demandas actualmente en curso y las que podrían ser presentadas por los compradores de valores mobiliarios de Petrobras en Estados Unidos o listados en ese país", explicó.

Según la empresa, "el acuerdo elimina el riesgo de un juicio desfavorable que, conforme anteriormente reportado al mercado, podría provocarle efectos materiales adversos a la compañía y a su situación financiera.

La empresa se comprometió a pagar los US$ 2.950 millones en tres cuotas, la primera de las cuales a ser desembolsada diez días después de que el juez acepte el acuerdo de forma preliminar; la segunda diez días después de la aprobación; y la última seis meses después o hasta el 15 de enero de 2019.

Petrobras admitió que el acuerdo tendrá un impacto negativo en su resultado financiero en el cuarto trimestre de 2017, y se suma al cierre de 21 de las 27 acciones individuales promovidas por inversores, lo cual ya le llevó a provisionar cerca de US$ 448 millones.

El acuerdo podría ser el quinto mayor ya cerrado por una empresa, en términos de valores, para procesos impulsados por grupos de inversores en los Estados Unidos, de acuerdo con un relevamiento realizado por la Facultad de Derecho de la Universidad de Stanford y la consultora norteamericana Cornerstone Research. Desde el inicio de las investigaciones del Lava Jato, en 2014, Petrobras adoptó como estrategia declararse "víctima" del esquema de corrupción montado dentro de la empresa por funcionarios de carrera con ligaciones políticas.

La empresa alegó en ese sentido que, a diferencia de escándalos como los de la estadounidense Enron, no obtuvo lucro con la malversación de fondos.

A pesar de eso, a fines de 2017 la compañía estatal brasileña reconoció parte de los prejuicios ocasionados a los inversores, si bien cuestionó el período considerado para el cálculo de las pérdidas.