Las compañías Pfizer - BioNTech pedirán este viernes a la Administración de Medicamentos y Alimentos  de Estados Unidos (FDA por sus siglas en inglés) la autorización para el uso de emergencia de su vacuna contra el coronavirus.

Los alcances de su pedido implicarán poder aplicar las primeras inyecciones limitadas en diciembre, antes de culminar la fase III de las pruebas que desarrollan sobre el fármaco. 

El anuncio tiene lugar días después de que Pfizer Inc. de origen norteamericano y su socio alemán BioNTech elevaran el grado de efectividad de su vacuna en un 95%.

"La protección más un buen historial de seguridad significa que la vacuna debe calificar para la autorización de uso de emergencia, algo que la Administración de Alimentos y Medicamentos puede otorgar antes de que la prueba final esté completamente completa", señalaron los portales estadounidenses al dar cuenta del anuncio.

 

Además de la presentación ante la FDA, ambas empresas ya expusieron solicitudes en Europa y el Reino Unido con la "intención de enviar información similar muy pronto".

"Nuestro trabajo para ofrecer una vacuna segura y eficaz nunca ha sido más urgente", destacó el director ejecutivo de Pfizer, Albert Bourla, en un comunicado esta semana. 

De acuerdo a la información presentada a la Academia Nacional de Medicina, aproximadamente 25 millones de dosis pueden estar disponibles en diciembre, 30 millones en enero y 35 millones más en febrero y marzo, lo que dejarí sólo tres semanas de diferencia.

No muy lejos está la vacuna de su competidor Moderna Inc. Sus primeros datos sugieren una misma cuota de efectivias como la de Pfizer, y esta compañía también se alista en pedir la autorización de emergencia en unas semanas.

Cómo funciona la vacuna de Pfizer-BioNTech

La vacuna Pfizer-BioNTech, y las inyecciones de Moderna, se fabrican con tecnología completamente nueva. No contienen el coronavirus real ya que están hechas con un fragmento de código genético para la proteína de "pico" que incrusta el virus.

EL ARN mensajero, o ARNm, le indica al cuerpo que produzca una proteína de pico inofensiva, entrenando a las células inmunitarias para que la reconozcan si finalmente aparece el virus real.

Las pruebas sobre el fármaco incluye a 4.500 voluntarios argentinos de entre 18 y 85 años que fueron seleccionadas a partir de 20 mil voluntarios inscriptos en un formulario online, y se realizan en el Hospital Militar, coordinado por el investigador Fernando Polack.