El presidente de Chile, Sebastián Piñera, expresó su "confianza" en que su país conservará su modelo económico, a pesar de que los ciudadanos hayan decidido cambiar la Constitución en el plebiscito del pasado mes de octubre. 

"Tengo fe y confianza en que el modelo chileno, con ajustes, con cambios, no se va a tirar por la borda, y que vamos a ser capaces de abordar una nueva Constitución", aseguró Piñera durante su intervención, vía teleconferencia, en el XIII Foro Atlántico, organizado en Madrid, España, por la Fundación Libertad. 

Aunque el mandatario reconoció que "hay una reacción", que a su juicio "no es mayoritaria", y que busca no solo un cambio de la Carta Magna chilena, heredada de la dictadura de Augusto Pinochet (1973–1990), sino modificar el modelo de país.

Para Piñera, esos sectores que buscan darle un vuelco al actual modelo del Estado chileno responden a "una izquierda muy radical, populista y poco respetuosa de las reglas de la democracia".

Piñera, cuyo Gobierno ha sido seriamente cuestionado con protestas callejeras violentamente reprimidas desde 2019, insistió en que durante los últimos treinta años Chile logró multiplicar por cinco su ingreso per cápita,  liderar el ranking del Banco Mundial sobre desarrollo humano en la región, reducir la pobreza del 60% al 10% y acortar los índices de desigualdad.

Piñera dijo que tenía una mirada optimista y otra pesimista sobre el resultado del referéndum, en el que la opción del Apruebo al cambio constitucional arrasó en las urnas, con más del 78% de los votos.  

Por un lado, celebró que la ciudadanía se ponga de acuerdo después de cuarenta años para un cambio constitucional, aunque por el otro dijo temer por las "libertades y los valores tradicionales de Chile", y lamentó que la nación, a su juicio, "no está libre de populismo". 

"Yo soy optimista de que Chile no se va a desviar de su camino de libertad, de democracia y de progreso. Y esta vez, tenemos que hacer un esfuerzo muy grande para que sea más inclusivo", concluyó el mandatario.