El presidente de Chile, Sebastián Piñera, anunció una propuesta con una serie de reformas previsionales que apunta a que ningún beneficiario "tenga una pensión debajo la línea de la pobreza".

El proyecto busca fortalecer el llamado Pilar Solidario, que asegura pensiones básicas de vejez e invalidez para aquellos que no hayan aportado o lo hayan hecho en menor medida en el sistema privado de pensiones chileno.

Pese al entusiasmo del Presidente, la oposición no vio con buenos ojos la propuesta de reforma previsional impulsada por el jefe de Estado y advirtió que el aumento de la cobertura del Pilar Solidario podría venir acompañado de “letra chica” en lugar de tratarse de un aumento real.

Según explicó el mandatario en cadena nacional, el plan busca aumentar la cobertura del Pilar Solidario al 80% de la población previsional en lugar del 60% actual, lo que implica elevar la protección social a 480.000 pensionados "que hoy no cuentan con apoyo del Estado y sólo dependen de su ahorro individual".

"De esta forma el Pilar Solidario protegerá y beneficiará a más de 2 millones de pensionados, pertenecientes al 80% de los hogares más vulnerables", indicó.

Asimismo, el mandatario detalló que aumentará la actual pensión básica solidaria, "para que ningún pensionado tenga una pensión bajo la línea de la pobreza", y con el incremento espera beneficiar de forma directa a los más de 580.000 jubilados que la reciben.

Entre las nuevas propuestas también resalta el fortalecimiento del Pilar Contributivo del sistema de pensiones, con el cual se estima que los empleadores incrementen gradualmente en 6% el ahorro previsional de los trabajadores, que será administrado por una agencia pública denominada Consejo de Administración de Seguros Sociales (CASS).

"La mitad de este mayor aporte, es decir un 3%, irá a una cuenta de ahorro previsional perteneciente a cada trabajador. Este ahorro adicional de 3% incrementará las pensiones de los futuros pensionados en un 30%", detalló Piñera.

La propuesta del jefe de Estado también considera una garantía de pensión mínima, para que los nuevos pensionados, con 30 años de aportes y al menos 10 de ellos dentro del Programa de Ahorro Colectivo Solidario (PACS), tengan garantizada una pensión igual o superior al actual salario mínimo, equivalentes hoy a 325.330 pesos chilenos (aproximadamente 445 dólares).

La reforma previsional fue aprobada en Cámara de Diputados en diciembre de 2019 y desde entonces está en trámite en el Senado, lo que Piñera considera una "demora" que "ha impedido mejorar las pensiones de aproximadamente 800.000 personas".