El presidente electo de Chile Sebastián Piñera, acordó con los dirigentes de los partidos que componen la coalición Chile Vamos que apoyó su candidatura en los últimos comicios no aprobar las iniciativas que el gobierno de Michelle Bachelet pretende llevar adelante en los últimos meses de su mandato.

Tras el encuentro que mantuvo con sus aliados, Piñera decidió rechazar el proyecto de reforma de la Constitución, la iniciativa para aumentar en 5 puntos las cotizaciones de las pensiones y la Ley de Identidad de Género, la que ayer el Ejecutivo envió a la Cámara de Diputados para su discusión inmediata, lo que significa que debe ser tramitada en seis días.

El rechazo del ex mandatario, que retornará el 11 de marzo a La Moneda para ejercer su segundo mandato presidencial, se debe a que considera dichas iniciativas "malas" y contrarias a las propuestas que su alianza defendió durante la campaña electoral, según informó el diario local La Tercera.

La eventual marcha atrás con las reformas impulsadas por la presidenta chilena a partir de un nuevo mandato de Piñera fue un debate que surcó la campaña electoral, en el que la propia Bachelet confió que un próximo gobierno de centroderecha no podría "borrarlas" debido al apoyo popular a esas iniciativas.

Tras el encuentro de ayer, el presidente de Renovación Nacional, Cristián Monckeberg, declaró que "el gobierno no aprendió nada de la última elección. Perdieron e insisten en improvisar en proyectos legislativos relevantes. Pretender avanzar en proyectos como nueva Constitución o pensiones es insistir en la improvisación".

El 17 de diciembre último, Piñera, de 68 años, obtuvo en el balotaje presidencial el 54,57% de los votos frente al 45,43% del postulante oficialista Alejandro Guillier.