El presidente de Chile, Sebastián Piñera, admitió por primera vez desde el inicio de las protestas contra su gestión que "se cometieron abusos o delitos" por parte de las fuerzas de seguridad al reprimir a las personas que salieron a las calles. El viernes, la cifra de muertes se elevó a 23, según datos del propio gobierno.

Durante la noche del domingo, Piñera hizo su primera aparición pública desde el jueves, cuando se firmó el “Acuerdo por la Paz y nueva Constitución” entre parlamentarios de la oposición y del oficialismo. Desde el Palacio de La Moneda, el mandatario también hizo un giro rotundo en su discurso respecto a la represión de las protestas, que en un principio apuntaba al restablecimiento del orden mediante la implementación del estado de sitio y el aumento de la presencia militar en las calles, así como a incentivar el accionar de las Fuerzas Armadas y los Carabineros.

"En algunos casos no se respetaron los protocolos, hubo uso excesivo de la fuerza, se cometieron abusos o delitos y no se respetaron los derechos de todos. Nuestro gobierno hará todos los esfuerzos para que exista justicia y no impunidad", prometió el presidente.

En este sentido, aseguró: "Nuestro compromiso con los derechos humanos, con la verdad y la justicia exige que todos estos casos que están siendo investigados sigan siendo investigados, para que en función del mérito de la causa, puedan ser conocidos y juzgados por nuestros tribunales de justicia".

"No habrá impunidad ni con los que hicieron actos de inusitada violencia, ni con aquellos que cometieron atropellos o abusos", afirmó Piñera, aunque evitó hacer mención al pedido de distintos partidos políticos de responsabilizar por estos actos al general Director de Carabineros, Mario Rozas, según analizó el medio chileno El Desconcierto.

El jefe de Estado chileno también expresó su “solidaridad y condolencias con las personas que fueron víctimas de esa violencia y especialmente con los familiares de aquellos compatriotas que perdieron su vida“.

Haremos el mejor de los esfuerzos para asistir a todas las víctimas en su recuperación y para que la fiscalía y los tribunales cumplan con su función de investigar y hacer justicia”, prometió, y agregó que “el acuerdo por la paz no significa solamente resguardar el orden público y la seguridad ciudadana, significa también fortalecer la amistad cívica en todos los chilenos, significa regirse por el estado de derecho y respetar la ley, significa también respetar los derechos humanos de todos, significa pacificar los espíritus”.

En tanto, Piñera también admitió que el martes de la semana pasada analizó la posibilidad de volver a decretar el estado de emergencia, que estuvo vigente durante los primeros días del estallido social, pero finalmente decidió no hacerlo.

“Esa noche tuve que optar entre dos caminos: el camino de la fuerza, a través del establecimiento de un nuevo estado de emergencia, o el camino de la razón. Nuestro Escudo Nacional dice 'por la razón o la fuerza'. Esa noche optamos por el camino de la razón para darle una oportunidad a la paz”, sostuvo, respecto al 12 de noviembre.

Al respecto del “Acuerdo por la Paz y nueva Constitución”, expresó: "Quiero valorar y agradecer desde el fondo del alma a ese amplio grupo de parlamentarios que, después de muchas horas de difíciles y legítimas discusiones, lograron superar muchas de sus históricas diferencias y alcanzar un acuerdo que pone los intereses de Chile y los chilenos por delante".

También aseguró "el gobierno está dispuesto a avanzar más allá del aumento del 20 por ciento ya propuesto" en la pensión básica solidaria para adultos mayores "pero en forma responsable y a través de un camino con gradualidad, para poder cumplir con hechos y no sólo intenciones". "Debemos evitar caer en el populismo y la demagogia, que sólo significarán dolor y frustración para todos los chilenos", consideró.

El saldo de la represión a las protestas populares

De acuerdo a cifras oficiales, este viernes la cifra de personas fallecidas en el marco de la represión a las manifestaciones ascendió a 23, tras la muerte de un hombre en el marco de las protestas. A su vez, hubo 2.381 personas heridas que acudieron a los centros médicos, según informó Telesur. Se calcula que unas 200 personas han sufrido heridas en sus ojos o, directamente, la pérdida de la visión, a causa de los disparos de las fuerzas de seguridad.

Además, el Instituto Nacional de Derechos Humanos de Chile (INDH) presentó un balance estadístico que indica que se elevó a 6.362 el número de personas detenidas por los Carabineros. De ellas, 759 son niños, niñas y adolescentes.