El primer ministro británico, Boris Johnson, podría tener que elegir entre hacer grandes concesiones a la Unión Europea (UE) o abandonar el bloque sin un acuerdo, debido a que las negociaciones del Brexit serán muy complejas.

Así lo advierte una investigación realizada por el Instituto de Gobierno (IFG por sus siglas en inglés), un centro de estudios independiente que trabaja para mejorar la efectividad de la administración británica, que indicó que el poco margen que hay entre la salida del Reino Unido el 31 de enero y la finalización del período de transición a fines de este año, hace que lo que venga por delante sea un proceso muy complicado.

"Si la prioridad del gobierno es la velocidad, tendrá que hacer algunos sacrificios importantes", indicó Joe Owen, director del programa del Instituto para el Gobierno, en el informe al que accedió la agencia oficial Télam.

Según el IFG, cada estado miembro de la UE tendrá un voto y un veto sobre el acuerdo, lo que hará que las negociaciones sean más complicadas para el Reino Unido. En ese sentido, alertó que "es posible que Johnson tenga que elegir entre hacer grandes concesiones a la UE o alejarse sin un acuerdo".

Explicó que en diciembre de este año entrarán en vigencia importantes cambios administrativos, incluyendo a la inmigración y el comercio y aunque casi 30.000 funcionarios trabajarán en el Brexit en marzo, "es probable que el gobierno solo esté parcialmente preparado para estos cambios".

De acuerdo con los expertos del IFG, también "es casi seguro que el gobierno no pueda implementar el Protocolo de Irlanda del Norte para diciembre de 2020" debido a que el acuerdo del Brexit no cuenta con el apoyo de ningún partido político norirlandés.

"Si no se implementan los nuevos sistemas, la Comisión Europea se podría ver forzada a iniciar acciones legales contra el Reino Unido", según el Instituto. El Protocolo implica acuerdos aduaneros complejos y controles regulatorios y aduaneros entre Irlanda del Norte y Gran Bretaña.

También es probable que el gobierno tenga que aprobar otra legislación para poner en práctica la futura relación entre el Reino Unido y la Unión Europea.

Sin embargo, los miembros del Parlamento Europeo (MEPs) tendrán más voz en la futura relación que los parlamentarios en el Reino Unido, limitando la capacidad de Wesmister para dar forma al acuerdo.

Además tiene que aprobar al menos seis leyes para establecer nuevas políticas en el Reino Unido en materia de agricultura, pesca e inmigración.

La decisión del gobierno de no extender el período de transición hará además que las empresas británicas tengan sólo unas semanas para ajustarse a los detalles de la futura relación entre el Reino Unido y la UE.