El gobierno de Donald Trump evalúa restringir las inversiones chinas en los Estados Unidos e imponer aranceles a un amplio espectro de sus importaciones, a los efectos de castigar a Pekín por su presunto robo de propiedad intelectual.

Se estima que en las próximas semanas habrá un anuncio, luego de una investigación de la oficina del Representante Comercial de EEUU sobre las prácticas de propiedad intelectual de China, que podría dar al presidente Donald Trump más argumentos para imponer restricciones comerciales. Su anuncio sobre aranceles a las importaciones de acero y aluminio ya aumentó las tensiones comerciales globales y derivó en la renuncia de su principal asesor económico, Gary Cohn, que se opone a tales medidas.

Trump dijo por Twitter que pronto tomará una decisión sobre un reemplazante y que hay "muchos que quieren el cargo".

Liu He, el principal asesor económico del presidente Xi Jinping que la semana pasada se reunió con Cohn en Washington, dijo a delegados del Congreso Nacional del Pueblo que ambas partes habían expresado el deseo de evitar una guerra comercial, según el Diario de la Juventud de Pekín. Los funcionarios chinos que han evaluado restringir productos estadounidenses como la soja según informes anteriores, no hicieron más comentarios sobre el tema de los aranceles.

El gobiern o de Trump podría combinar los aranceles con restricciones a las inversiones chinas en Estados Unidos, que la Comisión de Inversión Extranjera en EEUU del Tesoro analiza por la posibilidad de riesgos para la seguridad nacional.