El ministro británico de Exteriores, Dominic Raab, dijo que su gobierno "no debe disculparse" por "actuar rápida y decisivamente" e imponer una cuarentena "necesaria" a los viajeros que lleguen desde España, pese a las quejas de varios sectores afectados por la poca antelación de la medida.

El funcionario agregó, en declaraciones a Sky News, que el Ejecutivo recibió el viernes los datos que indicaban un crecimiento del coronavirus en España y los reexaminó el sábado, cuando decidió anunciar las nuevas restricciones.

En respuesta a la decisión británica, el gobierno español afirmó que está en un "escenario de control" de los nuevos brotes, que se han detectado "precozmente" porque estaba previsto que reaparecieran tras la salida del confinamiento que se inició el 21 de junio.

También el fin de semana, Noruega tomó una medida similar para los viajeros provenientes de España.

La repentina decisión del Reino Unido sorprendió incluso a su propio ministro de Transporte -cuyo ministerio comunicó las medidas-, Grant Shapps, mientras estaba de vacaciones en España, adonde había llegado el sábado, lo que significa que él mismo tendrá que aislarse catorce días a su regreso a territorio británico.

El secretario de Estado para Londres, Paul Scully, se encuentra por su parte en Lanzarote, desde donde posteó una foto en Instagram diciendo que, pese a todo, "vale la pena" viajar a España.