La Casa Blanca defendió el nuevo paquete de ayudas para los afectados por la pandemia de COVID-19 mediante órdenes ejecutivas, que generó un enfrentamiento con los gobernadores, que se resisten a aportar el 25% del monto total de la asistencia.

La vocera de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany, aseguró en rueda de prensa que el presidente Donald Trump, está "harto de juegos políticos" y por eso decidió actuar este fin de semana con el anuncio de varios decretos que extienden las ayudas al desempleo, las moratorias a los desalojos e incentivos fiscales.

McEnany aseguró que las medidas anunciadas están "totalmente dentro de la capacidad ejecutiva del presidente" y demuestran la incapacidad de los demócratas en el Congreso para llegar a acuerdos sobre un segundo paquete de ayudas para aquellos que han perdido sus empleos a causa del nuevo coronavirus.

Más de 5 millones de personas en Estados Unidos han contraído la COVID-19 y más de 163.000 han muerto por la enfermedad causada, según los últimos datos que recopila la Universidad Johns Hopkins.

Estos números convierten a Estados Unidos en el país más afectado por la pandemia, con unos 30 millones de personas dependientes de prestaciones por desempleo y con un número similar en riesgo de perder su hogar.

Estados como Texas, Florida y California siguen experimentando un aumento de los contagios, mientras que 33 de los 50 estados han visto un descenso de los casos, justo cuando en muchos lugares se han vuelto a instaurar medidas de distanciamiento social.

Trump anunció el fin de semana que dará USD400 semanales a aquellos que hasta finales de julio recibían ayudas de USD600 dólares semanales adicionales a su subsidio de desempleo, gracias al primer paquete de estímulo acordado por el Congreso.

El gobernador de Nueva York, Andrew Cuomo, rechazó que Trump pueda disponer por decreto planes de ayuda que obliguen a los estados a financiar una parte, con partidas ya otorgadas por el Gobierno federal para hacer frente a la pandemia.

McEnany aseguró por su parte que el mandatario puede recurrir a medidas durante desastres para ampliar las ayudas al desempleo, siempre y cuando los estados las soliciten y teniendo en cuenta que el 25% de esas millonarias ayudas las deberán aportar los estados, la mayoría de los cuales ya tienen problemas para hacer frente a la caída de ingresos fiscales.

Con esto Trump ha creado un nuevo enfrentamiento entre los estados y el Gobierno central en un momento extremadamente complicado.