El presidente del Parlamento Europeo (PE), David Sassoli, criticó la propuesta de Países Bajos, Austria, Suecia y Dinamarca para la recuperación de la economía de la Unión Europea (UE) tras la pandemia, y les pidió más apoyo y menos "rigidez".

"Llamo a su sentido de la responsabilidad. No hay países frugales y países que gasten libremente. Hay países al tanto de la gravedad de los desafíos que afrontamos y otros que no lo están", señaló Sassoli en un comunicado, antes de pedir que "todo el mundo esté a la altura de este momento histórico".

Luego recordó que "todos se benefician del mercado único de la UE, y los países que han presentado objeciones son algunos de los que se han beneficiado más de ello".

"Ahora no es el momento de pensar de forma rígida sino de reconstruir, de otro modo acabaremos con una Europa que se mueve a velocidades diferentes", dijo el político italiano.

Los Estados a los que aludió Sassoli (Países Bajos, Austria, Suecia y Dinamarca) son partidarios de que el fondo europeo de recuperación tras el coronavirus sea temporal, a través de préstamos y que no conlleve una mutualización de la deuda ni un aumento en las contribuciones de los países miembros a las arcas del bloque europeo.

La iniciativa de este grupo de Estados miembros se dio a publicidad el fin de semana, apenas cuatro días antes de que la Comisión Europea (CE) presente este miércoles su propio plan de recuperación, junto con una nueva propuesta para el presupuesto comunitario para los próximos siete años, y una semana después de que Alemania y Francia propusieran en conjunto disponer de un fondo de medio billón de euros en transferencias y no de préstamos.

La propuesta de los denominados "países austeros" asegura impulsar "una recuperación eficiente y sostenible" tras la crisis desatada por la pandemia de Covid-19 y sugiere que los países que se hayan visto afectados por la pandemia podrían solicitar un préstamo de este fondo durante un máximo de dos años que esté "dirigido a las actividades que más aportan a la recuperación" como la innovación o la transición verde.

Durante años, los países del norte de la UE criticaron a sus contrapartes del sur, como España e Italia, que ahora son los más afectados por la pandemia.