El primer ministro polaco, Mateusz Morawiecki, anunció "un compromiso" para cerrar "en unos meses" la Sala Disciplinaria judicial, cuya actuación dió origen a una multa de un millón de euros por día por parte del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJ UE), además de un bloqueo de los fondos de recuperación económica por la pandemia.

"Creo que en los próximos meses surgirá una idea de compromiso dentro de nuestra coalición sobre la Sala de Disciplina del Tribunal Supremo", afirmó el jefe del Gobierno polaco, del ultraconservador partido Ley y Justicia (PiS), en unas declaraciones recogidas por Efe.

Sin embargo, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, anticipó que Polonia no podrá acceder a unos 36.000 millones de euros de los fondos europeos anticrisis mientras mantenga este régimen disciplinario que impone a los jueces.

Desconfianza

Es decir, Polonia tendrá que pagar la multa de un millón al día mientras mantenga la reforma judicial y, además, no podrá acceder a los fondos europeos. Morawiecki había dicho que el bloqueo de los fondos de recuperación supondría desatar la "tercera guerra mundial".

Según el mandatario, la idea de cerrar la Sala Disciplinaria judicial se analiza en el Gobierno polaco desde unos meses antes de la sentencia del TJ UE, que fue dictada en julio y que se materializó con la multa. 

A este organismo, creado en 2017 por el Gobierno polaco como parte de su reforma judicial, se le otorgaron competencias para sancionar, destituir o trasladar contra su voluntad a todos los jueces del país, algo que Varsovia justificó citando "una creciente desconfianza de la gente hacia el Poder Judicial".