El secretario de Estado de EEUU, Mike Pompeo, defendió el cambio de "parámetros" en la política de Washington respecto del conflicto entre Israel y Palestina, aunque reconoció que en "última instancia" serán estas partes las que deberán encontrar una solución que les permita "convivir juntas". El responsable de la política exterior de EEUU compareció ante el Comité de Apropiaciones de la Cámara de Representantes, donde algunos legisladores demócratas le recriminaron que la actual Administración se haya distanciado de la neutralidad por la que aboga la comunidad internacional.

"Esos eran los parámetros y nos trajeron adonde estamos hoy: sin resolución", alegó Pompeo. Algunos congresistas citaron, como ejemplos de la nueva política de EEUU más favorable a Israel, el reconocimiento de Jerusalén como capital del país o la reciente aceptación de la soberanía israelí sobre los Altos del Golán.

Ante las acusaciones de que la Casa Blanca está tomando una postura excesivamente favorable hacia una de las partes implicadas en el conflicto, el funcionario sostuvo que el Gobierno estadounidense apenas está constatando "los hechos sobre el terreno", precisó la agencia de noticias EFE.

Las recientes decisiones de la Administración, apuntaron algunos congresistas, no solo enturbian la situación en la región sino que además, dijeron, pone en peligro el prometido plan de paz para israelíes y palestinos, en el que trabaja desde hace meses el yerno del presidente Donald Trump, Jared Kushner.

Preguntado sobre cuándo presentará Kushner su propuesta, Pompeo contestó con sorna que "dentro de menos de veinte años", aunque acto seguido matizó su respuesta y aseguró que no estaba tratando de "evitar" la cuestión sino que simplemente no tenía una respuesta "precisa".

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