El Sindicato Brasseurs de France informó que ante la imposibilidad de distribuir los empaques de cerveza y el cierre de negocios por el cumplimiento del aislamiento preventivo por coronavirus, se desecharán 10 millones de litros de cerveza almacenada en fábricas, principalmente de barril.

Mientras en el país europeo el número de contagios asciende a 25987 positivos, y la curva muestra signos de desaceleración, el sector comercial siente el impacto del confinamiento. Desde el el gremio alertaron que "el 70% de las cervecerías ha perdido más del 50% de su facturación", por lo que ya solicitaron al gobierno de Emmanuel Macron "un plan para incentivar el turismo",  y así "evitar la pérdida de miles de empleos, directos e indirectos”.

"La  razón principal de esta destrucción es porque, a diferencia de las cervezas clásicas, después de tres meses de conservación pierden su efecto olfativo y gustativo", precisó Maxime Costilhes, gerente general de Brasseurs de France.

Además, de una consulta a casi 300 empresas, que representan el 98% de todo el mercado francés, el sindicato corroboro "el impacto de la crisis sanitaria en la industria cervecera del país", y se enfatizó en que "una de cada cuatro cervecerías está completamente cerrada”, en tanto "el 40% de la industria ha tenido una disminución de al menos 60%" en su producción por falta de ventas.