El Gobierno de Brasil anunció que prevé que la economía caiga en 2020 un 4,7%, casi la mitad de lo estimado por el Fondo Monetario Internacional (FMI), en virtud de una mejoría en varios indicadores económicos pese a la pandemia de coronavirus.

"Pese a la extensión del aislamiento social, la proyección de crecimiento del Producto Bruto Interno fue mantenida en -4,7% frente a la mejoría de los indicadores, reflejando un efecto positivo a las políticas adoptadas", dice el boletín macrofiscal de la Secretaría de Política Económica.

El Banco Central divulgó el martes y la Fundación Getulio Vargas ayer que la actividad económica de mayo puede haber subido cerca del 1% respecto del peor mes de la pandemia hasta ahora, abril, cuando la mayor parte del país cumplía medidas de distanciamiento social.

El Gobierno brasileño está pagando 600 reales (unos 120 dólares) mensuales a casi 60 millones de trabajadores informales, madres solteras y beneficiarios de planes sociales con montos menores, en virtud de una ley aprobada por el Congreso.

Además, el Gobierno prorrogó la ley de emergencia laboral para permitir el recorte de salarios de empleados a cambio de trabajar menos y evitar despidos.