Los efectos sobre la economía de la crisis sanitaria del covid-19 castigarán cada vez más al mercado inmobiliario en Estados Unidos, según un informe de la firma CoreLogic, que prevé que durante el próximo año, los precios de la vivienda caerán un 6,6% mientras continúen las altas tasas de desempleo.

La compañía experta en análisis de datos cree que hay un 75% de posibilidades de que los precios bajen en 125 áreas metropolitanas de la mayor economía mundial el próximo año.

El índice de precios de la vivienda aumentaba un 4,8% interanual hasta mayo de este año, respaldado por una fuerte demanda, especialmente de compradores más jóvenes, y una baja oferta, pese a sufrir los embates de la crisis sanitaria desde el mes de febrero.

Pero la continuidad de las medidas de confinamiento en los principales mercados del país, con el consiguiente retraso de la vuelta a la normalidad para miles de empleados, dejará atrás los incrementos de precios para marcar el primer descenso anual desde febrero de 2012, según aclara la empresa de análisis.

"Si bien la actividad hasta ahora sugiere que el mercado inmobiliario se recuperará eventualmente, la disminución prevista de los precios de la vivienda se deberá en gran medida a las elevadas tasas de desempleo", destacó el estudio. "Esta previsión se ve ampliada por el reciente aumento de los contagios por todo el país", agregó.

Los nuevos casos de coronavirus han alcanzado niveles récord en algunos estados del país a medida que la economía se reabre tras lo más duro del confinamiento, lo que en algunos casos ha llevado a parar o revertir esos planes.

"Los impactos anticipados de la recesión están comenzando a aparecer en todo el mercado inmobiliario", destacó CoreLogic. "A pesar de que los nuevos contratos aumentaron en mayo, se espera que el crecimiento del precio de la vivienda se detenga en junio y se mantenga así durante todo el verano".

La compañía afirma que hay un 75% de posibilidades de que los precios bajen en 125 áreas metropolitanas el próximo año. Las zonas más afectadas incluyen estados como Florida y Arizona que "se están enfrentando a la tormenta perfecta de casos elevados de covid-19 y el posterior colapso del mercado turístico de primavera y verano".

Por ejemplo, el efecto del traumatismo de la pandemia de coronavirus y las protestas durantes semanas que destruyeron gran parte del centro de Nueva York, están llevando a muchos neoyorquinos a abandonar definitivamente la mayor ciudad de Estados Unidos, que ahora tiene cientos de apartamentos vacíos.

En el sur de Manhattan, más del 5% de los apartamentos están vacantes, algo nunca visto desde hace 10 años, cuando el mercado se encontraba fuertemente afectado por la crisis de las hipotecas sub-prime.