El presidente de Rusia, VladImir Putin, firmó un decreto que alteró su ambicioso plan de desarrollo económico previsto para 2024 y lo pospuso a 2030 debido al impacto de la pandemia de coronavirus en la economía del país.

El decreto publicado por el Kremlin modificó en parte las prioridades contempladas para el desarrollo de Rusia y definió como objetivos principales a la salud y el bienestar de la población, la posibilidad de potenciar talentos, un entorno de vida más confortable y seguro, el acceso a un trabajo digno, y la transformación digital del país, según informó la agencia de noticias EFE.

La crisis del coronavirus trastocó los planes iniciales del mandatario, que se vio obligado a retrasar seis años su plan de inversión estrella, dotado con más de USD360.000 millones, con el que pretendía estimular el crecimiento y desarrollo del país.

El Gobierno tuvo que imponer restricciones presupuestarias, que llevaron al premier ruso Mijail Mishustin, a proponer la postergación del proyecto económico y destinar los fondos al plan de recuperación pospandemia anunciado en junio, que implica el desembolso de unos USD70.844 millones.

El gran proyecto de Putin, anunciado dos días antes de ser reelecto para un cuarto mandato en marzo de 2018, era su estrategia para colocar a Rusia "entre las cinco economías más grandes del mundo y garantizar ritmos de crecimiento económico superiores a la media mundial", según dijo entonces.

Con el nuevo decreto, los objetivos para 2030 serán incrementar la esperanza de vida hasta los 78 años, reducir el índice de la pobreza a la mitad y ampliar al 70% de la población la práctica de deportes.