Tras sumar una jornada más a la cumbre de la Unión Europea ( UE), los líderes de los países miembro del bloque continuaban negociando a contra reloj para alcanzar un acuerdo sobre el fondo de recuperación que apoyan Alemania y Francia y reclaman los países más golpeados por la pandemia, España e Italia.

El inicio de la última ronda de diálogo de incluso se postergó para que continuaran las negociaciones informales en los pasillos y encuentros bilaterales, en medio de un clima de tensión en el que ya todos reconocían a viva voz las diferencias que existen en la UE para encontrar una salida regional a la crisis económica que provocó la pandemia.

El presidente del Consejo Europeo, Charles "Michel no tiene una tarea fácil. Raramente he visto en siete años posiciones tan diametralmente opuestas en muchos puntos", reconoció el primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, durante el receso con el empezó la jornada, según la agencia de noticias EFE.

A su llegada a la sede en Bruselas donde se realizan los Consejos Europeos, la canciller de Alemania, Angela Merkel, se mostró confiada de que esta tercera jornada de la cumbre será "la decisiva", aunque reconoció que aún no está claro "si se encontrará una solución".

"Hay mucha buena voluntad, pero también hay muchas posiciones diferentes. Haré lo que me corresponde en esto. Pero también es posible que no haya un resultado hoy", aseguró la líder de la mayor potencia económica del bloque.

Su principal aliado en esta iniciativa, el presidente francés, Emmanuel Macron, también llamó a alcanzar un "compromiso".

El monto de las transferencias fue uno de los ejes de la discusión. Si se arrancó con una propuesta de 500 mil millones en subsidios no reembolsables, el sábado Michel ya la había reducido a 450 mil, y se seguía negociando a la baja por pedido de los países "frugales" del norte de Europa (Países Bajos, Dinamarca, Austria, Suecia y Finlandia). Pero Alemania y Francia no estaban dispuestos a bajarlo más allá de los 400 mil millones, que favorecerían mayormente a los países del sur del continente, en particular España, Italia y Grecia. Otros 350.000 millones de euros serían otorgados en forma de créditos.

Cláusula democrática

Otro punto adicional, que también complica la cumbre es la condicionalidad de las ayudas al respeto del estado de derecho. Esto sería una novedad, ya que no existe en los actuales presupuestos, pero cuenta con la oposición abierta de Hungría y Polonia, los dos países que más acusaciones de violaciones de los derechos europeos acumulan.

El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, amenazó con su veto si se introduce esta relación entre ayudas y estado de derecho. Orbán criticó en duros términos al holandés Mark Rutte, un defensor de esta condicionalidad. "No sé cuál es la razón personal para que el primer ministro holandés me odié a mí o a Hungría, pero está atacando tan duramente. No me gusta echar culpas, pero el holandés es el auténtico responsable de todo este lío", dijo Orbán.