El alza de precios de la energía impulsó la inflación en España hasta el 4% interanual, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Según marca el sitio web RTenespañol, la electricidad aumentó en el último año un 44% (un 10,9 % tan solo entre los meses de julio y septiembre), mientras que la nafta se encareció un 22,1% y el gasoil un 23 por ciento.

El costo de vida lleva siete meses consecutivos en alza, después del parate iniciado en marzo del año pasado con la pandemia de coronavirus. De este modo, la tasa de inflación se sitúa en máximos no alcanzados desde hace 13 años.

España supera así la media del entorno de la zona euro, que se encuentra en el 3,4% con una trayectoria parecida a la española aunque de manera más moderada.

Formación de precios

Detrás de la escalada general de precios se encuentra el 'rally' alcista de las materias primas, en especial de la energía. Pica en punta el gas, recurso imprescindible para los países desarrollados que hace años que se encuentran inmersos en la descarbonización de sus economías.

Influyen en la suba del gas cuestiones geoestratégicas, por un lado una limitación de la producción en Rusia y amenazas de cortes de suministro desde Argelia, los dos principales suministradores de gas de Europa; y por otro en que están comenzando a agotarse las reservas gasíferas.

En el caso español, a estos inconvenientes se suma el sistema de formación de precios de su mercado mayorista de electricidad, que traslada el precio del gas al resto de tecnologías eléctricas, incluidas las que son mucho más baratas de producir, desembocando en una elevación desproporcionada de las facturas de los consumidores.

Hotelería

En este contexto, España lidera una iniciativa, a la que se sumaron países como Francia, para conseguir una solución conjunta europea a esta problemática, aunque por el momento no han tenido suerte ya que Bruselas anunció que no llevará adelante ninguna reforma, al menos, en el corto plazo.

El INE muestra incrementos en España en prácticamente todos los sectores. Los establecimientos hoteleros se encarecieron un 10,8% frente al mismo mes de 2020 (aunque entonces había restricciones ocasionadas por la pandemia que tiraron de los precios hacia abajo), mientras que los paquetes turísticos aumentaron un 4,3 por ciento.

En cuanto a la canasta básica de los hogares, los seguros de salud privados subieron un 5,2%; el aceite de oliva (básico en los hogares españoles), un 25,6%; la carne de ovino, un 4,3%; los huevos, un 4,1%; el paquete de calefacción, alumbrado y distribución de agua, un 29,2%; y el transporte personal, un 10 por ciento.