El coronavirus causó que más de 30 millones de trabajadores de Alemania, Francia, Reino Unido, España e Italia hayan visto suspendidos temporalmente sus empleos, según cálculos del periódico británico Financial Times, que agrega que esa cifra supone una quinta parte de la población activa de las 5 mayores economías de Europa.

Además, el diario financiero destaca que el número de europeos afectados por la suspensión temporal de empleos supera a los 26 millones de estadounidenses que han solicitado subsidios de desempleo durante las 5 últimas semanas. Por ello, asegura que la suspensión temporal del empleo o de parte de la jornada son las medidas más caras ante el coronavirus que han aprobado los gobiernos europeos, que valora en 100.000 millones de euros.

Por países, Francia es el país que más trabajadores tendría bajo sistemas de suspensión temporal o parcial de empleo, con casi 10 millones de personas, seguido de Italia con en torno a 7 millones, Alemania con unos 5 millones, España con 4,1 millones y Reino Unido ligeramente por debajo de esa cifra. Sin embargo, en relación a su mercado de trabajo, el impacto en Alemania o Reino Unido es menor que en los otros 3 países.

Preocupación

No obstante, Financial Times afirma que en algunos países, como España y Reino Unido, existe la preocupación de que estas medidas no tendrán una duración suficiente como para evitar un aumento del desempleo, mientras que en otros como Alemania, resalta que los trabajadores con menores salarios temen no poder mantenerse más de 2 meses con los fondos estatales que reciben en concepto de subsidio por desempleo.

En España, el impacto del coronavirus ha provocado que se presenten más de 520.000 solicitudes de Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE), lo que supone que unos 4,1 millones de trabajadores han visto su empleo suspendido temporal o parcialmente debido al parate económico que generó la pandemia, según datos de la Confederación Sindical de Comisiones Obreras (CCOO).

Sin embargo, esta situación no solo se está produciendo en España. Así, al menos otros 8 gobiernos de todo el mundo han puesto en marcha sistemas para suspender parcial o temporalmente empleos en empresas afectadas por el coronavirus, sin que ello suponga el despido de esos empleados. De este modo, no se destruye empleo, al menos a corto plazo, y el Estado asume un alto porcentaje los salarios de los trabajadores afectados por estas medidas.