China denunció formalmente ayer a Estados Unidos ante la Organización Mundial del Comercio ( OMC), por la nueva ronda de aranceles estadounidenses a productos procedentes del gigante asiático por valor de 16.000 millones de euros.

La OMC informó que China ha pedido celebrar consultas con Estados Unidos sobre esta segunda ronda de aranceles estadounidenses y ha presentado su queja a los países miembros de la organización.

En su denuncia, Beijing afirma que los aranceles adicionales son "inconsistentes" con las provisiones del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) de 1994 en tanto en cuanto se aplican únicamente a productos chinos y superan las tasas a las que se ha comprometido EE.UU. bajo las reglas de la organización.

La solicitud para que se celebren consultas inicia formalmente una disputa en la OMC. Las consultas dan a las dos partes la oportunidad de discutir la disputa y de hallar una solución satisfactoria sin escalar el litigio.

Tras 60 días, si las consultas no han prosperado, China puede solicitar la creación de un panel de expertos que dirima la disputa, algo que EE.UU. puede bloquear, pero solo una única vez.

China respondió a la nueva ronda de aranceles estadounidenses con un castigo a las importaciones procedentes de EE.UU. por un monto similar.

Las tensiones comerciales entre ambos socios se producen a pesar de que los dos gobiernos se encuentran en plena negociación para buscar una salida a la guerra comercial, para lo que tienen prevista una cuarta ronda de diálogos de alto nivel.