La investidura en la Knéset de Benjamin Netanyahu y del líder de Azul y Blanco, Benny Gantz, deberá esperar hasta el domingo 17, según informaron ambos dirigentes.

La investidura del nuevo primer ministro y del primer ministro suplente, así como de todo el gabinete, estaba programada inicialmente para anoche o esta madrugada.

El motivo del aplazamiento ha sido el nombramiento de los entre 32 y 36 ministros que tendrá el nuevo gobierno, el más extenso de la historia de Israel, repartidos de forma equitativa entre el Likud y el partido Azul y Blanco y sus socios respectivos.

El nuevo Ejecutivo fue creado con carácter de emergencia por el coronavirus, con una duración de tres años, y estará encabezado por Netanyahu durante el primer año y medio, tras lo que Gantz le sucederá automáticamente como jefe de gobierno.

Gantz, que se lanzó a la política para desbancar a Netanyahu y prometió en las tres rondas electorales no gobernar junto a un acusado por corrupción, aceptó finalmente sellar este Ejecutivo, que tendrá que esperar hasta el domingo.

Sin embargo, fuentes locales señalaron que el descontento entre numerosos notables del Likud que no han podido acceder a ninguna cartera o de los que han accedido a carteras que no les interesan, sería la real causa del aplazamiento.

Según la ley, Netanyahu todavía dispone de una semana para que la Knéset apruebe su gobierno.