El presidente de Ecuador, Guillermo Lasso, decretó el estado de excepción para todo el país por dos meses con movilización permanente de policías y militares en las calles, con el propósito declarado de hacer frente a las bandas dedicadas al narcotráfico.

"Empezando de inmediato, nuestras Fuerzas Armadas y policiales se sentirán con fuerza en las calles porque estamos decretando el estado de excepción en todo el territorio nacional", dijo el mandatario en una alocución transmitida por el canal estatal EcuadorTV.

La medida, declarada para 60 días, fue adoptada por "grave conmoción interna", de acuerdo con el decreto citado por la agencia de noticias AFP.

Lasso animó a los efectivos militares y policiales a cumplir con la orden "con la valentía que los caracteriza", y aclaró: "Este Gobierno indultará a todos aquellos que hayan sido injustamente condenados por haber cumplido con su labor". 

Para el mandatario, "la ley debe intimidar al delincuente no a la policía", por lo cual decidió crear "la Unidad de Defensa Legal de la fuerza pública, entidad que se dedicará exclusivamente a la protección de todos aquellos miembros de la Policía o de las Fuerzas Armadas que sean demandados por cumplir con su deber", explicó.

Inseguridad

"En las calles del Ecuador hay un solo enemigo: el narcotráfico", dijo Lasso, que asumió el poder en mayo de este año.

También será integrado un comité con diversos Ministerios del área social y de derechos humanos para tomar acciones con miras a prevenir y detener la adicción y reinsertar en la sociedad a consumidores de droga.

El estado de inseguridad "no solo se refleja en la cantidad de droga consumida en nuestro país sino en la cantidad de crímenes que hoy tiene relación directa o indirecta con la venta de estupefacientes", señaló el mandatario, quien recibirá en Quito al jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, para dialogar sobre seguridad y narcotráfico.

Hace dos semanas, miembros de grupos criminales vinculados a cárteles de México y Colombia que están presos y se disputan el poder se enfrentaron a balazos en una penitenciaría de Guayaquil con un saldo de 119 reclusos muertos, en lo que constituye una de las peores masacres carcelarias en la historia de América Latina.

En lo que va de 2021, en varias revueltas carcelarias producidas en Ecuador han muerto 238 presos.

Cambios

Lasso apuntó que más de 70% de las muertes violentas que ocurren en la provincia costera de Guayas (cuya capital es Guayaquil) está de alguna forma relacionada con el tráfico de drogas.

"Cuando el narcotráfico crece, aumentan también sicariatos y homicidios", además de otros delitos como robos, dijo el mandatario, y apuntó que "en los últimos años el Ecuador ha pasado de ser un país de tráfico de drogas a uno que también consume drogas".

La ministra de Gobierno (Interior), Alexandra Vela, había adelantado hace dos semanas que el país, ubicado entre Colombia y Perú, los mayores productores mundiales de cocaína, pasó de ser un punto de tránsito a bodega del narcotráfico.

Los decomisos de drogas entre enero y octubre llegaron al récord de 147 toneladas contra las 128 toneladas de 2020, según cifras oficiales.

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