El expresidente Luiz Inácio Lula da Silva se mantiene como favorito a ganar las elecciones presidenciales de octubre próximo en Brasil, incluso desde la prisión, aunque su respaldo cayó 6 puntos, según una encuesta de Datafolha publicada ayer.

El sondeo señala que en el caso de que Lula no pudiera ser candidato, la disputa se concentraría entre el ultraderechista Jair Bolsonaro y la ambientalista Marina Silva.

Lula tiene el 31% de intenciones de voto, según el estudio divulgado por el diario Folha de Sao Paulo, que apuntó que desde enero esa tendencia cayó 6 puntos luego de su encarcelamiento por un caso de corrupción.

En caso de que ex presidente y líder opositor pueda participar en las elecciones, le siguen en intención de voto con 15% Bolsonaro, del Partido Social Liberal, Marina Silva, de Rede, con 10%, y el ex juez Joaquim Barbosa con 8%.

En quinto lugar de intención de voto aparece el ex gobernador de San Pablo Geraldo Alckmin, con 6%, del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), un aliado del presidente brasileño, Michel Temer.

Lula vencería por más de 10 puntos a todos sus adversarios en una segunda vuelta, dice Datafolha.

Pero, en caso de que Lula sea inhabilitado, (lo que decidirá en setiembre la justicia electoral, un mes antes de los comicios), el escenario se modifica radicalmente, ya que aparece como favorito el diputado Bolsonaro, un defensor de la dictadura militar, en una segunda vuelta con la ambientalista Marina Silva.