Varias de las principales economías del mundo entrarán en recesión en los próximos 12 meses a medida que los bancos centrales tomen medidas para endurecer la política monetaria en un intento por combatir el aumento de la inflación, según el economista jefe de la firma japonesa de corretaje Nomura Holdings, Rob Subbaraman, según publica RTenespañol.

En la actualidad, los bancos centrales han adoptado un "único mandato, que es reducir la inflación", señaló Subbaraman en declaraciones a la CNBC. "La credibilidad de la política monetaria es un activo demasiado valioso como para perderlo. Así que van a ser muy agresivos", agregó.

El economista recordó que desde Nomura han venido advirtiendo sobre los riesgos de una recesión, y ahora "muchas" de las economías desarrolladas "ya están" en decrecimiento.

Prioridad

Además de EE.UU., la firma japonesa de corretaje pronostica recesiones a partir de 2023 en la zona euro, el Reino Unido, Japón, Corea del Sur, Australia y Canadá. Subbaraman explica que los bancos centrales de esos países mantuvieron una "política monetaria demasiado laxa durante mucho tiempo, con la esperanza de que la inflación fuera transitoria". "Ahora los gobiernos tienen que ponerse al día y tratar de recuperar el control sobre la inflación", comentó.

En cuanto al decrecimiento de la actividad económica en Estados Unidos, Nomura prevé que será superficial, pero duraría unos 15 meses a partir del último trimestre de 2022.

Por su parte, las economías consideradas medianas como las de Australia, Canadá y Corea del Sur, que han tenido en años recientes auges inmobiliarios alimentados por la deuda, corren el riesgo de sufrir recesiones más profundas de lo previsto en caso de que las subidas de tipos de interés desencadenen caídas del mercado de la vivienda y desapalancamiento, advirtió.

Empeoramiento

En tanto, los estrategas de Morgan Stanley señalaron que la economía de Estados Unidos se encuentra en una desaceleración que resulta peor de lo esperado en medio de la guerra en Ucrania y la política covid cero de China.

Tras una caída reciente en los rendimientos de bonos, los inversionistas están apostando a que la Reserva Federal puede volverse menos agresiva si la inflación alcanza su punto máximo en la segunda mitad del año, pero "cualquier caída en las tasas debe interpretarse más como una preocupación de crecimiento que como un alivio potencial de la Fed", escribieron estrategas liderados por Michael J. Wilson en una nota.

El S&P 500 está saliendo de su peor primer semestre en más de 50 años, ya que inversionistas temen que una combinación tóxica de una Fed más agresiva y una inflación creciente provoque una contracción económica. Si los datos macroeconómicos no confirman una recesión, los mercados de valores podrían recuperarse aun más, según Morgan Stanley, pero si el crecimiento se contrajera, el S&P 500 podría hundirse a 3.000 puntos, aproximadamente un 22% por debajo de su último cierre, dijo Wilson.